Huevos Turcos – Esmirna, 2004
Esmirna (İzmir) vivía su propio ritmo: ferris cruzando la bahía como relojes flotantes, vendedores de simit apilando anillos dorados de pan con ajonjolí, y ese olor constante a sal, té negro y combustible que tienen las ciudades portuarias. El día había amanecido luminoso, casi insolente, con una brisa suave que parecía prometer calma. Yo lo creí. Y en este oficio, creerle al mar siempre es un error. Había salido temprano con mi cámara colgada al cuello, buscando una serie de fotos del puerto: manos que descargan redes, sombras largas...
Leer más...